jueves, 20 de noviembre de 2008
Publicado por Desconocido @ 4:55 PM
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“Dura cosa te es dar coces contra el aguijón” (Hechos 9:13-14) le dijo el Mismo Jesucrito Resucitado.

Un hombre ilustrado

Pablo era un hombre ilustrado en toda ciencia y con muchos doctorados, sin embargo perseguía a personas piadosas, a los cristianos.

El mismo no sabía de porque lo hacía.

Hasta que sufrió un estado de shoque en su mente, algo parecido a la epilepsia, y él mismo cuenta que se cayó del caballo en donde andaba.




Sin embargo luego de ese estado de ceguera la cual milagrosamente fue curada, se volvió el más grande amante y exponente de el líder a quién perseguía, JESUCRISTO resucitado a quien miró cara a cara. Los hechos relatan cada uno de los acontecimientos que comprueban su conversión y su pasión por las almas perdidas, no existe hombre más entregado a este ministerio como lo fué Pablo.

Uno de los ejempos mas relevantes de la astucia y entrega de Pablo fue cuando se presentó ante el rey Agripa y a pesar de su burla ante el testimonio de Pablo este le interpela y le dice practicamente pararafraseo "quiesiera que aunque sea un poco y no me mintieras me hubieras creido el testimonio" (hechos 12) texto literal, relato que me hace pensar en la capacidad de dirigirse ante un rey inconverso y además saber que este no ha creido su palabras y mas bien quiere hacerle mas daño.

Uno nunca sabe cuando puede ser el día en que su vida cambie tan drásticamente como la de El apostol Pablo.


Tags: Pablo el perseguidor

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