Lo excentrico de algunos articulos que he leido me evoca hacer uno igual.
La verdad que uno no sabe a lo que Dios en su magnífica voluntad, le va a guiar.
Recuerda que Dios tiene tantas cualidades que nos evoca a obedecerle sin dudarlo ni un instante y sin poder negarse a ello. Soberano, todopoderoso, omnipotente, omnisciente.
Y los seres humanos somos altamente dependinetes, cuando no lo somos de manera regular con las personas lo somos del mismo Dios por medio de aquellas persona que de forma desinteresada y como para Dios y no para los hombres le sirven sin menospreciar el costo y sin menospreciar a quien lo van a servir.
Pues como seres humanos tenemos cualidades que siempre demandan mantenimiento. Pero tenemos aveces una cualidad que incluye a los demás como medio para subsistir y no para darles de nosotros mismos o de lo que producimos.
Sin embargo algunos nos acostrumbramos y es lo que estoy tratando de alumbrar y alumbrarme a mi mismo.
La cualidad de ser diferente a los demás. Y la cualidad de sin sospecharlo estar en la mayor escala alimenticia dentro del reino animal según Darwin el evolucionista, y según la Biblia de sojuzgar sobre todo. Pero existe un tipo de ser humano que en su misma naturaleza está el ser mejor que los demás no importando el precio o el costo de exprimirle la vida a los que le rodean(así como una actitud egoista).
Y esa es precisamente una de las características mas controversiales que tenemos nosotros los hombres y mujeres del planeta, A parte de ello una de las cualidades a la que le debemos brindar mayor atención.
Para salir de esa clasificación animal, como lo dijo el predicador en eclesiastes, que somos comparables a las bestias, y como lo dijo el apostol Pablo poseemos características demoníacas que son constantemente eneseñadas, remarcadas y aparentemente obligatorias.
Pero con la naturaleza de Dios podemos salir de esas clasificaciones que nuestra misma capacidad de ser parecidos al creador podemos ir saliendo de ello y entrando en la clasificación que Dios hace, de ser mas bien entes de transmisión de su divina y santa presencia.