recuerdo que anduve de bicicleta hace muchos años, yq ue cada vez me iba mas lejos aunque la precaucion era no hacerlo, sin embargo insistia hasta que una vez entre a la calle panamericana de turismo la que va a santa lucia en honduras y al ver los autos pasarme recuerdo que el calido viento fue al contrario signo de temor.
uno cada vez quiere ir mas lejos, pero hata donde puede uno alejarse.
en Dios no sabemos hasta donde nos peude llevar, lo que si se es que ha habido ocaciones en la que es vital confiar en Dios ciegamente, tan ciegamente aun en contra de nuestra inteligencia.
Jesus les dijo a los discipulos que vieron el milagro de su resureccion lo que creyeron si ver la marcas de mi heridas sanas, esos son bienaventurados.
o se doblemente felices, eso es una fe de verdad poderosa y casi imposible de encontrar o ver y menos aprender.